Tomate frito_opt

Mi experiencia: conservas de verano

Después del parón por las vacaciones retomo mis publicaciones en la web. Tenía ganas de volver pero este tiempo fuera de onda me vino muy bien para desconectar, relajarme y volver con energías renovadas.

Hoy quiero hablaros de las conservas de verano. Los que me conocéis bien sabéis que mi padre tiene un pequeño huerto en mi querida Galicia. Para él es un pasatiempo y los demás disfrutamos de este pasatiempo tan sano y ecológico. En su huerto hay pimientos, judías, calabacines, cebollas, árboles frutales… Pero sin duda el rey del huerto es el tomate, en todas las variedades que podáis imaginar. Este año entre sus 77 plantas hay tomates cherries, tomates italianos, y otras variedades que no sabría deciros.

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Aquí os dejo una foto de algunas de las variedades de tomates que tenemos. Unos son más carnosos (aunque su aspecto es mucho más feo) son ideales para hacer salsa de tomate porque no tienen apenas pepitas. Aunque puedo deciros que la salsa de tomate cherrie es una auténtica delicia.

Tomates_opt

Para este cometido la thermomix fue un gran descubrimiento, y su llegada a casa nos facilita la tarea que desde siempre hacemos. Mi bisabuela, mi abuela y mi madre siempre han hecho conservas en verano para poder utilizarlas en invierno. La ventaja de hacer el tomate con la thermomix es que podemos hacerlo con piel y pepitas porque su velocidad y fuerza triturando los pulveriza. Esto nos ahorra el trabajo de escaldarlos para quitarles la piel y abrirlos para quitarles las pepitas.

Yo hago botes de tomate frito y de tomate natural y durante el invierno este tomate es el que utilizo para mis guisos, para la pizza, para un arroz a la cubana… Además de ser mucho más rico es mucho más sano, teniendo en cuenta que mi peque come tomate con todo, (un día comió tomate frito con los calamares a la romana) este tomate se lo doy totalmente tranquila. Mi padre no le pone absolutamente nada a su plantación, eso hace que en ocasiones tengan inquilinos vivos que se pasean por su interior :). Yo para prepararlo utilizo sólo Aceite de Oliva Virgen Extra, un poco de azúcar y un poco de sal. Nada de conservantes, colorantes, espesantes o cualquier otro aditivo que en las etiquetas de los productos aparecen como E + algún númerito.

Os voy a contar como hago las conservas por si os animáis a hacerlas.

En thermomix:

Sacar el pie de los tomates, cortalos y ponerlos dentro del vaso. Yo hago en cada vez aproximadamente dos kilos, hasta la marca de máximo. Triturar a velocidad 10 durante al menos 30 segundos. Yo voy alternando el giro de las cuchillas para que quede mejor.

Añadir 75 gramos de Aceite de Oliva Virgen Extra, dos cucharadas rasas de azúcar y un poquitín de sal. Estos tres ingredientes son a vuestro gusto, yo pongo más azúcar y menos sal por la niña. También podéis añadir cualquier otra especia que os guste en el tomate, cebolla, pimiento… En ese caso es mejor sofreír la cebolla o el pimiento antes y después añadir el tomate.

Programar 60 minutos a temperatura varoma. Normalmente este tiempo no es suficiente para conseguir el espesor del tomate frito. El tiempo en este caso varía en función de la variedad de tomate, y de la cantidad de agua que contengan. Si al abrir veis que no está muy consistente programáis más (yo normalmente programo otro cuarto de hora). No os asustéis cuando veáis que el nivel de tomate baja desde el máximo de la thermomix hasta el nivel intermedio. La única forma de espesar el tomate sin añadirle nada es evaporando el agua que tiene.

Cuando esté listo ponemos unas cucharillas dentro de los botes donde vamos a echar la salsa, o bien calentamos los botes dentro del microondas o en una olla de agua hirviendo (cuando mi abuela y mi bisabuela hacían tomate no existía el microondas). Echamos la salsa y cerramos. Ponemos los botes en una caja y los tapamos con una manta sin moverlos hasta que se enfríen.

Sistema tradicional:

Si seguimos el método tradicional tendremos que escaldar los tomates con agua caliente, triturarlos con la batidora y freírlos en una olla durante al menos hora y media (repito que el tiempo de cocción de los tomates varía mucho en función del agua que tienen en su interior). El envasado es igual que para la thermomix.

Tomate frito_opt

También hago conserva de tomate natural. Para esto trituro el tomate con la themomix (o bien le quito la piel escaldándolo y lo paso por la batidora) y una vez triturado lo pongo a cocer en una olla. Cuando rompe a hervir lo guardo en botes y los pongo a enfriar con el sistema de la manta hasta que enfríe.

Tomate crudo_opt

 

¿Os atrevéis a hacer vuestras propias conservas de tomate para utilizarlas durante este invierno? Desde aquí os animo, aunque da un poco de trabajo cuando toca prepararlas es una delicia poder disfrutar de ellas cuando el frío llama a nuestras puertas y en los supermercados sólo nos venden tomates “de plástico”. Escogí el tomate de la foto bien feo, para que veáis que los tomates caseros no son todos iguales en tamaño y color, y mucho menos bonitos, pero os garantizo que donde se ponga su sabor inigualable no se pone otro.

 

Comments
8 Responses to “Mi experiencia: conservas de verano”
  1. Marga dice:

    Es una idea genial para tener siempre salsa de tomate de buena calidad sin aditivos ni cosas raras que nos echan 🙁
    Gracias por compartir la forma de hacerla!!! 🙂

    • Mi menú sin gluten dice:

      Marga esto se hace en mi familia desde siempre, y la verdad es que nos ahorramos un montón de porquerías, eso sí, el trabajo nos lo llevamos, pero merece la pena.

      La thermomix para mi es una gran ayuda en esto.

  2. glutoniana dice:

    En mi familia se hacía con los tomates escaldados y partidos, siempre los de la bombilla, no sé como los llamáis aquí. Era genial poder tener tomate bueno el resto del año. A veces hago y congelo pero no es lo mismo.

    Alguna vez probaré de hacer así frito 🙂

    • Mi menú sin gluten dice:

      Glutoniana tomates de bombilla? No tengo ni idea. Mi padre tiene diferentes variedades. Para mi los más buenos para salsa son como el que ilustra la foto, que es feo, y además lo puse a posta feo porque los tomates caseros no son de escaparate. Pero ese tomate tiene una carne sin pepitas espectacular. Y de verdad te digo que si un día te animas a hacer salsa de tomates cherries alucinarás. una auténtica delicatessen.

      Si lo haces frito te llevas el trabajo cuando lo haces pero es muy cómodo después ir a la despensa y tirar de bote.

  3. Judith dice:

    Hola guapetona!!
    A mi lo que me ha llamado la atención es lo de la manta. Yo suelo hacer muchas mermeladas y una vez hervidos los botes, llenados y cerrados lo que hago es ponerlos boca abajo hasta que enfrien. Esa es la forma de conseguir que cuando se abran hagan el tipico clac de las compotas beech-nut de los anuncios de la tele 😉

    • Mi menú sin gluten dice:

      La idea de la manta nos la trajo, como tantas otras recetas e ideas que publico en el blog, mi tía de Italia, allí se hacen muchas conservas y ellos las hacen así. 🙂

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